Resulta sorprendente la aceptación de Mourinho en el Santiago Bernabéu. Un estadio que, sobre todo en Copa de Europa, ha visto alguno de los mejores partidos de la historia del fútbol y que ahora traga, entusiasmado incluso, con bodrios como el que despachó el portugués contra el Barcelona.
Es paradójico que en ese mismo campo hayan pitado a Manolo Velázquez, a Michel o a Martín Vázquez por su condición de exquisitos y, sin embargo, paladeen el fútbol jurásico de Mourinho como si fuera el sumo sacerdote. El populismo barato y la charlatanería han calado en los tuétanos del que fuera mejor club del siglo XX. Veremos a qué precio.
http://www.marca.com/blogs/nomegustanloslunes/2011/04/28/mourinho-pervierte-la-historia.htmlMi opinión es que el Madrid tenía una estrategia clara: dar patadas hasta sacar a Kaka. No pudieron hacerlo. La expulsión de Pepe ha sido la excusa perfecta para desviar la atención. Lo que tendrían que ser críticas a Mou se han convertido en Villaratos y amaños. El Mou sabe muy bien como hacer para que no le caigan los marrones.